viernes, 1 de octubre de 2010

Egoísmo

Una gambeta de tratar de inventarme la excusa perfecta para no asistir al trabajo, una taza de te, un pan a medio comer y ganas de vivir la vida. Me mantengo en la mitad de lo que sentía ayer en la noche, y las ganas de escribir se tornan tan ilusorias como reales, solo por el hecho de que ya lo hago.
Aun así sonrió. Que importante es eso para mi, sonreír. Todos lo hacemos. Siempre.
Me tomo el Te y ya debería estar preparándome. Mi ataque de egoísmo diario ya ha terminado.